📚 Reducir cuota vs reducir plazo — cuándo conviene cada una
⏱️Reducir plazo ahorra más intereses, siempre. Matemáticamente no hay debate: al acortar la vida del préstamo, el capital genera intereses durante menos tiempo. La diferencia puede ser de miles de euros, como ves en la comparativa.
📉Reducir cuota da oxígeno mensual. Si tu presupuesto va justo, liberar dinero cada mes puede valer más que el ahorro matemático. Es la opción defensiva: mejora tu capacidad de ahorro y reduce el riesgo de impago si vienen mal dadas.
⚖️La regla práctica: si llegas bien a fin de mes → reduce plazo (máximo ahorro). Si vas ajustado o tus ingresos son variables → reduce cuota (máxima seguridad). No hay una respuesta única: depende de tu situación.
💰La tercera opción que nadie te cuenta: ¿y si en vez de amortizar lo inviertes? Si tu hipoteca está al 2–3% y una inversión diversificada a largo plazo ronda el 6–7% histórico, amortizar puede tener un coste de oportunidad. Eso sí: la rentabilidad de amortizar es segura; la de invertir, no.
📋Revisa tu contrato antes de amortizar. Las comisiones por amortización anticipada varían según el contrato, el tipo de hipoteca y el momento. En muchos países están limitadas por ley (por ejemplo, 0–2%) y muchas hipotecas recientes no aplican ninguna.